Casos
Casos de trabajo: cuatro plantas de la Comunitat Valenciana
Sin nombres de empresa, con el tipo de negocio y el sitio. Lo que contamos es qué había, qué hicimos con el equipo y qué se hace hoy de otra manera.
Almacén de recambios · Paterna
Un almacén que dependía de la memoria de dos personas
Recambios de maquinaria agrícola e industrial; 14 personas en almacén y dos turnos.

Lo que había
Más de 6.000 referencias activas ubicadas según el hueco libre del día. Dos personas sabían dónde estaba casi todo; cuando una de ellas tenía fiesta, los pedidos de la tarde salían tarde. Las devoluciones por pieza equivocada se apuntaban en una libreta que nadie revisaba.
Lo que hicimos
Cuatro días de análisis con los dos turnos. Clasificamos las referencias por movimientos de los últimos doce meses y rehicimos el mapa: lo que más sale, a la altura de la mano y cerca del muelle. Escribimos la regla de reposición en una hoja plastificada y la probamos durante dos semanas antes de darla por buena.
Lo que cambió en el trabajo
Cualquier persona del turno prepara un pedido sin preguntar. El recorrido medio de un pedido de mostrador pasó de unos 340 metros a unos 120. La libreta de devoluciones ahora se revisa el lunes, en la reunión corta, y tiene su columna de causa.
Formatos contratados: análisis en planta y proyecto de rediseño. El acompañamiento lo hizo el propio jefe de almacén con la guía que dejamos (y nos llamó dos veces).
Taller de carpintería metálica · Alzira
Piezas en curso por toda la nave
Cerramientos, barandillas y estructuras ligeras a medida; 31 personas entre corte, plegado, soldadura y montaje.

Lo que había
Cada orden de trabajo dejaba piezas en tres o cuatro sitios de la nave. Los soldadores perdían tiempo buscando el material de la orden siguiente, y el encargado pasaba media mañana al teléfono preguntando cómo iba cada pedido.
Lo que hicimos
Pusimos un carro por orden de trabajo, con su hoja grapada, y una zona de espera con nombre entre cada fase. Rediseñamos tres puestos de soldadura con sus soldadores: utillaje fijo, consumibles a mano, sitio para la pieza terminada. Y una reunión de 15 minutos el lunes con el tablero de la semana.
Lo que cambió en el trabajo
El taller sabe el lunes qué órdenes entran cada día. El encargado ve el avance mirando los carros en lugar de llamar. Los puestos de soldadura se recogen en cinco minutos al final del turno, porque cada cosa tiene sitio.
Formatos contratados: análisis, proyecto y 6 meses de acompañamiento. La reunión del lunes es la misma que describimos en el cuaderno.
Distribuidora de bebidas · Sagunto
Un muelle que se atascaba cada tarde
Distribución a hostelería en el Camp de Morvedre y l'Horta Nord; 22 personas entre almacén y reparto.

Lo que había
Las rutas de reparto se preparaban en el orden en que llegaban los pedidos, no en el orden de carga. A las 17:00 el muelle estaba lleno de palés mezclados y los repartidores esperaban a que se deshiciera el nudo para cargar.
Lo que hicimos
Cambiamos la preparación a orden inverso de ruta: lo último que se entrega, lo primero que se prepara. Marcamos en el suelo una calle por camión y fijamos una hora de corte para pedidos del día siguiente, acordada con el equipo comercial.
Lo que cambió en el trabajo
Cada camión tiene su calle y el palé se carga en el orden en que se descarga. Los repartidores salen sin esperar a que se libere el muelle. Las llamadas de última hora tienen un criterio claro (entran antes del corte o pasan al día siguiente).
Formatos contratados: análisis en planta y proyecto de rediseño de 5 semanas. Probamos las calles con cinta durante 8 días antes de pintarlas.
Fábrica de envases · Castellón
Un puesto de embalaje que nadie quería
Envases y bandejas para alimentación; 58 personas a tres turnos.

Lo que había
Al final de la línea, una sola mesa de embalaje para dos máquinas. El material de cierre estaba en otra nave y la báscula, al otro lado del pasillo. El puesto rotaba porque nadie quería quedarse en él más de una semana.
Lo que hicimos
Medimos el puesto en los tres turnos y dibujamos con sus operarios dos mesas nuevas: báscula integrada, material de cierre en un estante a la altura del pecho y un punto de reposición que llena el turno anterior. Lo montamos primero con tablones y cajas para probar alturas.
Lo que cambió en el trabajo
Las dos máquinas tienen su mesa y nadie cruza el pasillo con una caja en brazos. La reposición del material la hace el turno saliente, con una lista de seis líneas. El puesto ya no rota por obligación.
Formatos contratados: análisis de 5 días (por los tres turnos) y proyecto de rediseño acotado a la zona de final de línea.
Siguiente paso
¿Tu planta podría ser el caso cinco?
Cuéntanos qué zona te preocupa. Primero hablamos; luego, si tiene sentido, vamos a verla.
Análisis en planta desde 1.450 €IVA no incluido. Precio final tras la visita.